lunes, 6 de agosto de 2012

La actitud del hacker


Los hackers resuelven problemas y construyen cosas, y creen en la libertad y la ayuda voluntaria mutua. Para ser aceptado como hacker, deberás comportarte como si tuvieras esta actitud en tu interior. Y para comportarte como si tuvieras esta actitud, deberás creerte de verdad dicha actitud.
Pero si piensas en cultivar las actitudes de hacker solo como una forma de ganar aceptación en esta cultura, te estás equivocando. Transformarse en la clase de persona que cree estas cosas es importante para ti —para ayudarte a aprender y mantenerte motivado. Como en todas las artes creativas, el modo más efectivo de transformarse en un maestro es imitar la mentalidad de los maestros —no sólo intelectualmente, sino también emocionalmente.
O como dice el siguiente poema zen moderno:
Para seguir la trayectoria:
mira al maestro,
sigue al maestro,
camina junto con el maestro,
mira a través del maestro,
conviértete en el maestro.

La actitud no es sustituto para la competencia

Para ser un hacker, deberás desarrollar algunas de esas actitudes. Pero tener solo la actitud no te transformará en hacker, como tampoco te puede transformar en un atleta campeón o en estrella del rock. Para transformarte en hacker necesitarás inteligencia, práctica, dedicación y trabajo duro.
Por lo tanto, debes aprender a desconfiar de la actitud y respetar la competencia en todas sus formas. A ningún hacker le gusta perder el tiempo con quienes adoptan la pose de hacker, sino que veneran la competencia —especialmente la competencia al hackear, pero la competencia en cualquier ámbito está bien. Especialmente buena es la competencia en habilidades exigentes que poca gente domina, y la mejor es la competencia en habilidades exigentes que requieren agudeza mental, destreza y concentración.
Si respetas la competencia, disfrutarás desarrollándola en ti mismo —el trabajo duro y la dedicación se transformarán en una especie de juego intenso, y no una rutina. Esa actitud es vital para transformarse en hacker.

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